Visa de inversionista E2. Proceso para aplicar.

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La visa de inversionista E2 es una de las visas de no inmigrante más populares para establecerse en Estados Unidos en base a negocios. Desafortunadamente solo ciudadanos de unos pocos países pueden aplicar. (Lista completa aquí)

Esencialmente, la visa E2 permite que un inversionista, ciudadano de países con los que Estados Unidos tiene tratados se establezca en el país al frente de su propia empresa, la inversión debe realizarse bajo riesgo comercial, y crear un negocio no-marginal, la inversión debe ser sustancial.

El párrafo anterior resume los principales requerimientos de aplicación de la visa E2, pero los conceptos no son fácilmente interpretables porque representan conceptos y no cantidades y aquí empieza lo complejo del proceso de aplicación de visa. Vamos a “traducir” estos conceptos a lenguaje que todos podemos entender.

Un inversionista para calificar a la visa E2 debe invertir bajo riesgo comercial. esto quiere decir que la inversión viene primero y la solicitud de la visa después (siempre). La visa es una consecuencia de haber invertido, no a la inversa; el inversionista debe haber tomado el riesgo de invertir y poner en marcha un negocio. El gobierno evaluará que la inversión realizada sea bajo riesgo (contrariamente a lo que se podría suponer, a mayor riesgo mayores posibilidades de obtener la visa).

La inversión debe ser sustancial. No hay un mínimo establecido (una cantidad exacta) que defina lo que es una inversión sustancial. El inversionista debe probar que el monto invertido es lo suficientemente alto para poner en marcha el negocio en específico; definitivamente el monto deberá ser mayor para negocios más grandes y viceversa, no es lo mismo invertir en un hotel que en una pizzería (evidentemente).

El inversionista debe mostrar datos de mercado, estadísticas oficiales que sustenten que determinada inversión está dentro del rango que cualquier otro inversionista (ciudadano o residente legal) habría invertido para similar negocio.

Aun cuando no hay un monto mínimo establecido, estudios econométricos (frecuentemente usados por el Departamento de Estado) establecen que es poco probable que inversiones bajo los cien mil dólares puedan demostrar ser sustanciales para aplicar a la visa E2. Así que, por lo general, se asume cien mil dólares como el umbral mínimo para aplicar con posibilidades de éxito a la visa de inversionista (aun cuando no es valor establecido en ninguna ley o manual de operaciones oficial, esto es lo que llamaríamos “información extraoficial”).

La inversión debe generar una empresa que no sea marginal, la marginalidad es un concepto crítico, significa que el negocio no puede ser tan pequeño que solo genere un ingreso marginal (mínimo) para sostener al inversionista y su familia; la inversión debe permitir generar una rentabilidad que se extienda a la sociedad, por ejemplo mediante la creación de empleo, el Departamento de Estado solicita un plan de negocio que demuestre el potencial de crecimiento futuro mediante proyecciones de cash flow a cinco años.

Finalmente, hay que mostrar un negocio real, plenamente operativo y funcional, en otras palabras debe poder demostrar operacions regulares del negocio, incluyendo, por ejemplo, pagos de oficina, empleados y servicios. Un negocio que aún no abre sus puertas puede calificar si es posible demostrar que su inicio de operaciones es inminente y que toda la inversión relevante ya fué realizada.

Bien. Poner en marcha un negocio y reunir los requisitos parece ser -relativamente- sencillo, pero no lo es. Empezando por, quizá, lo más dificil, montar el negocio sin trabajar en el negocio directamente (no hay que olvidar que un extranjero no puede trabajar bajo su visa de turista y que solo puede trabajar bajo su nuevo negocio cuando su visa E2 sea aprobada, no antes). Navegar esas dificiles y tormentosas aguas de establecer el negocio y no trabajar en el negocio al mismo tiempo es algo que requiere consejo profesional experto, para evitar cometer errores.

Mi oferta de servicios de consultoría es distinta de la la mayoría de profesionales que brinda asesoría para proyectos de visa (abogados, contadores, economistas, aseesores, brokers); yo brindo asesoría en la modalidad de coaching, en otras palabras no busco hacer lo que el propio inversionista puede (o sabe) hacer por si mismo, sino que proveo la guía y soporte para que el propio inversionista construya un proyecto exitoso, no cometa errores y sobre todo no pierda el enfoque en lo realmente importante.

Mi oferta de coaching para el inversionista se concentra en lo fundamental: asegurar que el proyecto de inversión para aplicar a una visa E2 cumpla tres objetivos:

  1. Invertir en un proyecto rentable, que pueda generar un ingreso sustancial que permita vivir en EEUU y provea un razonable retorno a la inversión,
  2. Asegurar que el proyecto reúna los requisitos de la visa, y
  3. Asegurar que el inversionista no cometa errores catastróficos (tales como trabajar ilegalmente en EEUU) que lo puedan descalificar o en cuanto a estructura societaria).

Mi aporte al éxito del proceso de aplicación de visa es poner a disposición del inversionista mi talento y experiencia para asegurar el éxito de su proyecto al proveer:

  • Guía especializada en iniciar negocios o comprar una franquicia en Estados Unidos, incluyendo la valoración de distintas alternativas,
  • Soporte paso a paso en trámites formales y regulatorios de puesta en marcha del negocio,
  • Evaluación financiera y de mercado del proyecto, incluyendo elaboración de planes de negocio y flujos de caja,
  • Información, compartiendo datos valiosos en cuanto a la cultura de negocios, el mercado, la demografía, el entorno, el análisis de localización (donde es mejor instalarse),
  • Guía al inversionista, paso a paso en el proceso formal de aplicación de la visa, siguiendo los instructivos oficiales públicos del Departamento de Estado, embajadas y consulados.

Mi trabajo como coach (consejero, asesor y mentor) es en primer lugar asegurar la viabilidad del negocio, no solo porque el éxito del negocio es fundamental, sino porque es lo que realmente importa; sin un proyecto de negocio realmente bien estructurado, valorado y correctamente puesto en marcha no solo la posibilidad de obtener la visa E2 disminuye sino que no hay futuro en Estados Unidos, solo pérdidas económicas y pasaje de regreso a casa.

Paso a paso, desarrollamos un proyecto de negocios y lo ponemos en marcha asegurando que se cumplan los requisitos E2, sin perder nunca de vista el objetivo de organizar un negocio sustentable y sólido con posibilidades reales de generar una rentabilidad y estabilidad en el largo plazo.

Coaching para aplicar a una visa de inversionista implica trabajar junto al inversionista de principio a fin, resolviendo desde los trámites iniciales, orientando respecto a los requisitos regulatorios del negocio y desde luego analizando con el inversionista el cumplimiento estricto de los requisitos oficiales.

Consultas para una sesión inicial evaluatoria, cada caso es distinto..

Eduardo Montesinos.

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